Publicamos la tarifa porque una conversación seria empieza por los números. Lo que sigue es una estimación a tarifa publicada —diseño y dirección de obra incluidos—. Informativa, no contractual.
Acompañamos pocos proyectos a la vez, con atención completa. Conocer el orden de magnitud desde ahora le ahorra tiempo a todos: a ti, para decidir con claridad; a nosotros, para dedicarle esa atención a quien ya decidió.
La tarifa incluye lo que en otros despachos se cotiza aparte: el diseño de autor y la dirección de obra del propio estudio. Quien imaginó la casa es quien responde por ella cuando se levanta.
Trabajamos sobre la topografía existente: la casa se adapta al terreno en vez de rehacerlo. Eso evita movimientos de tierra, muros de contención y rellenos que suelen ser la partida más costosa e impredecible de una obra en ladera.
Cuando un proyecto sí requiere plataformas, nivelaciones extensas o soluciones bajo nivel, se presupuestan aparte: dependen del estudio de suelos, no del programa de la casa.
El mobiliario suelto, el arte y los objetos se presupuestan aparte. Si el estudio gestiona además las adquisiciones, se aplica un 12% sobre el monto ejecutado.
Te llega tu configuración y la conversación empieza donde debe: sabiendo de qué tamaño es el proyecto.
Israel recibirá tu configuración y te contactará para iniciar la conversación.
Recibimos tu configuración.
Israel te escribe para poner la primera conversación en pie.
Antes del número está la intención. Revelación es el primer momento del método: cinco decisiones que descubren cómo quieres vivir, antes de que exista un solo trazo.
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