Antes de dibujar, escuchamos. Cada proyecto empieza por una persona, una intención y un lugar; Revelación es el primer paso antes de que exista un solo trazo.
Antes del diseño, hay un sitio. Antes del sitio, hay una manera en que tu cuerpo quiere estar en él.
Traducimos deseos en criterios, criterios en espacios, espacios en experiencias, y experiencias en lugares que permanecen.
Todo proyecto posee una naturaleza propia y nuestro primer trabajo es descubrirla. A esa intención la llamamos Poema: la forma más breve de nombrar aquello que la obra debe proteger durante toda su vida.
La preservamos viva desde la primera conversación hasta la entrega. Lo que ofrecemos no es un edificio: es claridad, criterio y continuidad entre una intención y una obra construida.
Descubrimos qué busca realmente quien va a habitar. El primer momento —y el que puede vivir antes de decidir.
Expresamos esa intención en una declaración simple y compartida: una sola línea que el proyecto debe proteger.
Cada decisión se evalúa respecto al Poema. Nada ocurre de manera aislada.
Durante toda la obra verificamos que cada decisión siga respondiendo a la intención inicial.



La luz es el último material.

La amplitud como condición del pensamiento: una vida serena entre el horizonte abierto y un centro de calma.





El silencio abierto: habitar la calidez de lo vivo frente a un horizonte que se siente incluso sin verse.




Un refugio mineral que protege por dentro y se entrega, por completo, al horizonte.




Dirección de proyecto y construcción de una residencia diseñada por el despacho Laplace. Coordinación integral de obra, oficios y acabados de alta gama —cantera, nogal, mármol y cobre— hasta la entrega.





Dirección administrativa y de proyecto de una residencia de Laplace. La sala de cine se diseñó en colaboración: acústica, butacas, luz de cortesía y confort envolvente.

De la primera conversación a la entrega de llaves, sin intermediarios. El estudio firma el proyecto y dirige la obra: quien imaginó la casa es quien responde por ella cuando se levanta.
García Rico nace en 2014, pero no empieza ahí. Antes fue A+: los años en que se construyó el oficio de desarrollar, gestionar y dirigir obra de gran escala.
García Rico es la etapa en que ese oficio maduró hasta firmar. Por eso el estudio muestra pocas casas: son las que reúnen todo lo aprendido antes.
Cinco decisiones descubren cómo quieres vivir. Es donde empieza cada proyecto, y donde sientes tu casa antes de que exista un solo trazo.
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